sábado, enero 23

Amor en el Viento~

Sacó una pluma del cajón de sus recuerdos, y una hoja al estilo pergamino. Quería que todo fuera perfecto solo para él. Puso suavemente la hoja en el escritorio y, por un momento, cerró sus ojos antes de comenzar a escribir. Quería recordarlo de nuevo, sentirlo, amarlo, vivirlo como antes.

Abrió sus ojos unos minutos después, cuando el sentimiento aún estaba encendido en su interior. De todas maneras, estaba segura que así seguiría siendo, ardiendo dentro de su corazón por siempre.
Colocó la punta de la pluma sobre la hoja y dejó que sus manos siguieran el ritmo que latía en el fondo de su ser, recorriéndola toda hasta la superficie, haciendo latir todo su alrededor...

"Hola.

Aquí estoy de nuevo, escribiéndote la última carta que mis manos han estado guardando para ti, desde el fondo de mi corazón.
Quiero que sepas cuánto te amo, quiero que sepas cuánto te recuerdo, quiero que sepas cuántas veces he recordado tus besos y tus caricias en tan solo unos segundos, quiero que sepas que siempre estaré aquí, para ti."

En ese momento, la habitación y el escritorio que estaban a su alrededor, desaparecieron de su vista.
Había un parque a cambio de todo aquello. Un parque que ella recordaba a la perfección.
El viento sopló suavemente y con fuerza, y él estaba ahí delante, volando un cometa mientras ella hacía un dibujo.
Él la miró, y sonrió. Con esa sonrisa y esa mirada que ella sabía, jamás serían de nadie más. Él era tan perfecto, tan maravilloso y tan especial, que dudaba, en aquellos días, alguna fuerza pudiera separarlos.

El parque se desvaneció suavemente, y ahora estaban en aquel restaurante, el favorito de los dos. Ella siempre pedía la especialidad de la casa, y él apenas un trozo de carne fina, siempre le había dicho que se deleitaba más observándola que comiendo y ella, apenada, reía y le daba a probar un poco de su plato. Sonriendo siempre, amándolo cada vez más, como él a ella, como un solo corazón formado por dos almas que estarían juntas para la eternidad.

El restaurante desapareció al poco tiempo, y al observar de nuevo a su alrededor, un faro iluminaba una calle que estaba rodeada de árboles. Pinos hermosos, de esos que ella amaba por su encanto. Ella corría a media calle, emocionada e ilusionada por lo bonito que lucía aquel lugar. Mientras, él caminaba con pausa sobre la acera, observándola con esa sonrisa y esa mirada que eran solamente de ella.

Recordando todos esos momentos, ella podía sentir su corazón emocionarse, cómo todo su ser temblaba al pensar en él, cómo su mente y su alma seguían siendo suyos, y cómo sería así por el resto de sus días.

Miró de nuevo el papel con apenas un párrafo que tenía en frente suyo, y releyó lo que había escrito:

"Hola.

Aquí estoy de nuevo, escribiéndote la última carta que mis manos han estado guardando para ti, desde el fondo de mi corazón.
Quiero que sepas cuánto te amo, quiero que sepas cuánto te recuerdo, quiero que sepas cuántas veces he recordado tus besos y tus caricias en tan solo unos segundos, quiero que sepas que siempre estaré aquí, para ti."

Sí, eso era lo que ella quería.
Apretó la pluma fuerte, y continuo escribiendo:

"He sido capaz de viajar a aquellos lugares, que son nuestros favoritos. He recordado la primera vez que te vi, en el parque, volando una cometa mientras yo dibujaba... y tú... me miraste, con esos ojos que fueron míos desde entonces, y sonreíste, con esa sonrisa que yo amaba tanto de ti.
Ha pasado por mi mente también, nuestro restaurante favorito. Recuerdo perfectamente cuando pedías poco de comer excusándote con que yo era tu alimento favorito, lo que más te llenaba desde el estómago hasta el alma.
He estado en nuestra calle preferida, la mía por aquel farol tan bello y los pinos en su periferia. La tuya, porque te encanta verme andando por ahí, emocionada y llena de ilusión ante mis árboles favoritos.

Y ahora, de nuevo, te siento a mi lado. A pesar de lo lejos que estás, a pesar de que te has ido por un tiempo, soy capaz de sentirte, de tocarte, de besarte y de seguirte amando como la primera vez que salimos, cuando nos dimos cuenta que éramos el uno para el otro, cuando nos dijimos que nos amaríamos por siempre.

Nunca he estado sola, porque desde el inicio de los tiempos, estaba escrito que nosotros nos encontraríamos, y con esa idea en nuestros corazones, caminamos nuestras vidas hasta el momento de conocernos. Siempre supimos que ahí estaría el otro, para todo lo que necesitáramos, pero, sobretodo, para amarnos.
Nunca estaré sola, porque aún siento tu presencia y tu corazón latir al lado del mío. Nunca se soltaron de las manos y, aún hoy, bailan juntos al compás de nuestra canción favorita. Y sé que tú también sientes lo mismo, te he escuchado decirme :te amo: una y mil veces, y sin necesidad de palabras, porque estás en cada flor y en cada sonrisa, al mirar al cielo, en cada gota del océano y cada partícula de aire, al mirar al mundo y al Universo.

Esta será mi última carta, porque a pesar de lo cercano que te siento cada día, sé que estarás lejos por mucho tiempo, hasta el momento en que me encuentre contigo. Sé que vendrá pronto. Lo sé en mi corazón.

Siempre te amaré, siempre te recordaré, siempre estaré ahí para ti, siempre te apoyaré y te querré, siempre te necesitaré y siempre rezaré por ti, al menos, hasta que te vuelva a ver.

Te amo."

En cuanto terminó su carta, una luz muy fuerte iluminó su alrededor. Y esta vez, no era ningún recuerdo, era algo real.
Cegada por el brillo, comenzó a ver poco a poco, y distinguió una silueta en frente de ella. Alguien estaba ahí, sonriendo y mirándola, alzándole la mano para que la tomara. Esa sonrisa, esa mirada, esa mano única y exclusiva de ella...
¡Era él! Estaba ahí, a su lado.

Olivia corrió a sus brazos y lo abrazó con fuerza, tomó sus manos y palpó su rostro, lo miró y sonrió. Y sintió ese amor en sus ojos, en su piel, en su cabello, en todo él y en toda ella.

Juntos, como siempre habían estado, comenzaron a caminar a un mundo maravilloso. Lleno de vida y pureza, lleno de amor y felicidad. Un mundo perfecto, un mundo especial y lleno de ilusiones que se cumplían en un abrir y cerrar de ojos. Un mundo lleno de ellos, un mundo lleno de "te amo" y de sonrisas y miradas llenas de cariño.



El viento, sopló muy fuerte una mañana, lleno de emoción y felicidad. Como si festejara el hecho de que ellos compartieran sus almas por fin.

Ahí, alrededor del lago, corriendo por el pasto y entre las flores, debajo de los pájaros que emprendían su vuelo, se lograban escuchar las risas de Olivia y las palabras de amor que él siempre le decía.

El viento, guardaba aún esos recuerdos y los seguiría guardando para la eternidad. Porque cuando es amor puro, incluso el viento es capaz de contarnos la historia, solo hace falta, abrir el corazón y escuchar con el alma.



4 comentarios:

José Alfredo dijo...

Lo primero que se me vino a la mente después de lerr tan fantástica historia:

Hermoso

Hermoso un sentimiento como lo es el amor, tan placentero y tan peligroso, tan deleitante y tan amargo, sin duda el amor es el sentimiento más complejo que existe, sin embargo es el más bello que podemos llegar a percibir.

Como siempre excelente historia, ahora veo un escrito más limpio y bien cuidado como siempre, será muy cursi, pero es por mucho el que más me ha gustado

Felicidades, valió la pena la ignorada que me diste xD

Sigue así y no cambies de ninguna manera, ser cursi es buena onda ;D

xD

Anónimo dijo...

hola hola!!

pasando por tu blog
que siempre me hace sonreir

es genial xD mm..
me robe algo de tu historia
para una que escribo, espero
no te importe

bueno saludos
suerte!
tc tq

jaime javier XD

fayriiewöÖrldLilie dijo...

Que hermosa historia x3 tu siempre escribes bellas historias x3 sii, pero esta es de amor ...<3...hay el amor, lo mas hermoso que existe en el mundo, no necesariamente hacia alguien, si no a algo, amigo, no c, pero el amor entre parejas es doloroso, pero es lo mas bello que existe =3 siiiiiiiiii awww k beio =3...pues estoy desinspirada x3 ando haciendo tarea jaja x3---awwww
pues aki estare de nuevo leyendo tus escritos amiga mia x3 tkm!!!!!!!!!!

El Tipo dijo...

Quisiera al menos por un solo día sentir como tú lo haces.

Provocas de verdad querer disfrutar tanto el percibir las cosas como las estas viendo. Una envidia de verdad.

Sublimas... dirían en la filosofía.

sábado, enero 23

Amor en el Viento~

Sacó una pluma del cajón de sus recuerdos, y una hoja al estilo pergamino. Quería que todo fuera perfecto solo para él. Puso suavemente la hoja en el escritorio y, por un momento, cerró sus ojos antes de comenzar a escribir. Quería recordarlo de nuevo, sentirlo, amarlo, vivirlo como antes.

Abrió sus ojos unos minutos después, cuando el sentimiento aún estaba encendido en su interior. De todas maneras, estaba segura que así seguiría siendo, ardiendo dentro de su corazón por siempre.
Colocó la punta de la pluma sobre la hoja y dejó que sus manos siguieran el ritmo que latía en el fondo de su ser, recorriéndola toda hasta la superficie, haciendo latir todo su alrededor...

"Hola.

Aquí estoy de nuevo, escribiéndote la última carta que mis manos han estado guardando para ti, desde el fondo de mi corazón.
Quiero que sepas cuánto te amo, quiero que sepas cuánto te recuerdo, quiero que sepas cuántas veces he recordado tus besos y tus caricias en tan solo unos segundos, quiero que sepas que siempre estaré aquí, para ti."

En ese momento, la habitación y el escritorio que estaban a su alrededor, desaparecieron de su vista.
Había un parque a cambio de todo aquello. Un parque que ella recordaba a la perfección.
El viento sopló suavemente y con fuerza, y él estaba ahí delante, volando un cometa mientras ella hacía un dibujo.
Él la miró, y sonrió. Con esa sonrisa y esa mirada que ella sabía, jamás serían de nadie más. Él era tan perfecto, tan maravilloso y tan especial, que dudaba, en aquellos días, alguna fuerza pudiera separarlos.

El parque se desvaneció suavemente, y ahora estaban en aquel restaurante, el favorito de los dos. Ella siempre pedía la especialidad de la casa, y él apenas un trozo de carne fina, siempre le había dicho que se deleitaba más observándola que comiendo y ella, apenada, reía y le daba a probar un poco de su plato. Sonriendo siempre, amándolo cada vez más, como él a ella, como un solo corazón formado por dos almas que estarían juntas para la eternidad.

El restaurante desapareció al poco tiempo, y al observar de nuevo a su alrededor, un faro iluminaba una calle que estaba rodeada de árboles. Pinos hermosos, de esos que ella amaba por su encanto. Ella corría a media calle, emocionada e ilusionada por lo bonito que lucía aquel lugar. Mientras, él caminaba con pausa sobre la acera, observándola con esa sonrisa y esa mirada que eran solamente de ella.

Recordando todos esos momentos, ella podía sentir su corazón emocionarse, cómo todo su ser temblaba al pensar en él, cómo su mente y su alma seguían siendo suyos, y cómo sería así por el resto de sus días.

Miró de nuevo el papel con apenas un párrafo que tenía en frente suyo, y releyó lo que había escrito:

"Hola.

Aquí estoy de nuevo, escribiéndote la última carta que mis manos han estado guardando para ti, desde el fondo de mi corazón.
Quiero que sepas cuánto te amo, quiero que sepas cuánto te recuerdo, quiero que sepas cuántas veces he recordado tus besos y tus caricias en tan solo unos segundos, quiero que sepas que siempre estaré aquí, para ti."

Sí, eso era lo que ella quería.
Apretó la pluma fuerte, y continuo escribiendo:

"He sido capaz de viajar a aquellos lugares, que son nuestros favoritos. He recordado la primera vez que te vi, en el parque, volando una cometa mientras yo dibujaba... y tú... me miraste, con esos ojos que fueron míos desde entonces, y sonreíste, con esa sonrisa que yo amaba tanto de ti.
Ha pasado por mi mente también, nuestro restaurante favorito. Recuerdo perfectamente cuando pedías poco de comer excusándote con que yo era tu alimento favorito, lo que más te llenaba desde el estómago hasta el alma.
He estado en nuestra calle preferida, la mía por aquel farol tan bello y los pinos en su periferia. La tuya, porque te encanta verme andando por ahí, emocionada y llena de ilusión ante mis árboles favoritos.

Y ahora, de nuevo, te siento a mi lado. A pesar de lo lejos que estás, a pesar de que te has ido por un tiempo, soy capaz de sentirte, de tocarte, de besarte y de seguirte amando como la primera vez que salimos, cuando nos dimos cuenta que éramos el uno para el otro, cuando nos dijimos que nos amaríamos por siempre.

Nunca he estado sola, porque desde el inicio de los tiempos, estaba escrito que nosotros nos encontraríamos, y con esa idea en nuestros corazones, caminamos nuestras vidas hasta el momento de conocernos. Siempre supimos que ahí estaría el otro, para todo lo que necesitáramos, pero, sobretodo, para amarnos.
Nunca estaré sola, porque aún siento tu presencia y tu corazón latir al lado del mío. Nunca se soltaron de las manos y, aún hoy, bailan juntos al compás de nuestra canción favorita. Y sé que tú también sientes lo mismo, te he escuchado decirme :te amo: una y mil veces, y sin necesidad de palabras, porque estás en cada flor y en cada sonrisa, al mirar al cielo, en cada gota del océano y cada partícula de aire, al mirar al mundo y al Universo.

Esta será mi última carta, porque a pesar de lo cercano que te siento cada día, sé que estarás lejos por mucho tiempo, hasta el momento en que me encuentre contigo. Sé que vendrá pronto. Lo sé en mi corazón.

Siempre te amaré, siempre te recordaré, siempre estaré ahí para ti, siempre te apoyaré y te querré, siempre te necesitaré y siempre rezaré por ti, al menos, hasta que te vuelva a ver.

Te amo."

En cuanto terminó su carta, una luz muy fuerte iluminó su alrededor. Y esta vez, no era ningún recuerdo, era algo real.
Cegada por el brillo, comenzó a ver poco a poco, y distinguió una silueta en frente de ella. Alguien estaba ahí, sonriendo y mirándola, alzándole la mano para que la tomara. Esa sonrisa, esa mirada, esa mano única y exclusiva de ella...
¡Era él! Estaba ahí, a su lado.

Olivia corrió a sus brazos y lo abrazó con fuerza, tomó sus manos y palpó su rostro, lo miró y sonrió. Y sintió ese amor en sus ojos, en su piel, en su cabello, en todo él y en toda ella.

Juntos, como siempre habían estado, comenzaron a caminar a un mundo maravilloso. Lleno de vida y pureza, lleno de amor y felicidad. Un mundo perfecto, un mundo especial y lleno de ilusiones que se cumplían en un abrir y cerrar de ojos. Un mundo lleno de ellos, un mundo lleno de "te amo" y de sonrisas y miradas llenas de cariño.



El viento, sopló muy fuerte una mañana, lleno de emoción y felicidad. Como si festejara el hecho de que ellos compartieran sus almas por fin.

Ahí, alrededor del lago, corriendo por el pasto y entre las flores, debajo de los pájaros que emprendían su vuelo, se lograban escuchar las risas de Olivia y las palabras de amor que él siempre le decía.

El viento, guardaba aún esos recuerdos y los seguiría guardando para la eternidad. Porque cuando es amor puro, incluso el viento es capaz de contarnos la historia, solo hace falta, abrir el corazón y escuchar con el alma.



4 comentarios:

José Alfredo dijo...

Lo primero que se me vino a la mente después de lerr tan fantástica historia:

Hermoso

Hermoso un sentimiento como lo es el amor, tan placentero y tan peligroso, tan deleitante y tan amargo, sin duda el amor es el sentimiento más complejo que existe, sin embargo es el más bello que podemos llegar a percibir.

Como siempre excelente historia, ahora veo un escrito más limpio y bien cuidado como siempre, será muy cursi, pero es por mucho el que más me ha gustado

Felicidades, valió la pena la ignorada que me diste xD

Sigue así y no cambies de ninguna manera, ser cursi es buena onda ;D

xD

Anónimo dijo...

hola hola!!

pasando por tu blog
que siempre me hace sonreir

es genial xD mm..
me robe algo de tu historia
para una que escribo, espero
no te importe

bueno saludos
suerte!
tc tq

jaime javier XD

fayriiewöÖrldLilie dijo...

Que hermosa historia x3 tu siempre escribes bellas historias x3 sii, pero esta es de amor ...<3...hay el amor, lo mas hermoso que existe en el mundo, no necesariamente hacia alguien, si no a algo, amigo, no c, pero el amor entre parejas es doloroso, pero es lo mas bello que existe =3 siiiiiiiiii awww k beio =3...pues estoy desinspirada x3 ando haciendo tarea jaja x3---awwww
pues aki estare de nuevo leyendo tus escritos amiga mia x3 tkm!!!!!!!!!!

El Tipo dijo...

Quisiera al menos por un solo día sentir como tú lo haces.

Provocas de verdad querer disfrutar tanto el percibir las cosas como las estas viendo. Una envidia de verdad.

Sublimas... dirían en la filosofía.